São Paulo_Barrio da Liberdade.

Esta semana hemos tenido la oportunidad de visitar el Barrio da Libertade, barrio oriental por excelencia de Sâo Paulo. Quedamos con Paula  a la hora de comer en el metro, y nos llevó a un restaurante japonés al peso. Una de las cosas que me han llamado la atención de esta ciudad, e imagino, que se habrá en todo el país, es la existencia de estos bares. Se tratan de buffets, en los que se fija un precio el kilo: según lo que pese tu plato, así te cobran. Los hay de diversos tipos, con comidas muy variadas, este día en particular, el restaurante disponía de todo tipo de sushi, sashimi, noodles, arroces, sopas…todo riquísimo, y al final, bastante bien de precio en comparación con los restaurantes japoneses españoles. Después de comer, estuvimos dando una vuelta por el núcleo del barrio, estuvimos en el el museo histórico de la inmigración japonesa, que me recordó bastante a los museos americanos(amantes de hacer museos de lo inimaginable), con un saborcillo cutre, y sin muchas cosas realmente interesantes que exponer, mucho expositor roto, y pocos elementos realmente interesantes…en fin, imagino que será de eses sitios que a los japoneses les encantará visitar, pero a mi, me dejó bastante fría, porque ni me pareció interesante la exposición(con aires de haberse montado en los setenta, y no haberse renovado) ni el edifico tenía nada por lo que mereciera pagar 6 reales.

Cuando salimos, a las 4 y pico de la tarde, como siempre suele acontecer a esas horas, nos llovió. No lo he comentado todavía, pero parece prácticamente matemáticas: de 4 a 6 llueve, aunque sean cuatro gotas. Decidimos acercarnos andando al teatro oficina de Lina Bo Bardi, edificio que junto con la parcela colindante, formó parte de mi proyecto final de carrera. Hago un inciso para comentar, que la ciudad me está encantando, y creo que es mucho más segura de lo que se aprecia en las guías de viaje, aunque haya que ir con cuidado, eso si. Vengo a contar esto, porque creo que ha sido de las pocas veces que no me he sentido del todo a gusto con el ambiente…eran las 5 de la tarde, era de día, pero había algo raro, que no acierto a explicar con palabras. Nos acercamos hasta allí, y aunque coincidimos con el director de teatro brasileño José Celso Martinez Corrêa, que salía del teatro para coger un taxi, no pudimos entrar en su interior, ya que estaban de ensayos. Nos hemos informado de las obras que tienen pensado estrenar los próximos fines de semana, y sin duda, nos acercaremos, ya que tengo mucho interés en entrar.

Volvimos a coger el metro, pero antes pasamos por un centro comercial donde casi todas las tiendas eran de estilo animé, con tiendas para venta de videojuegos, peluches de personajes mangas, souvenirs, y poco más…cuanto menos, me pareció diferente, aunque eso sí, los edificios con varios comercios en su interior que hemos visitado, tienen un aire cutre, nada parecido a los lustrosos centros comerciales que estamos acostumbrados en occidente.

Para acabar, visitamos la iglesia Santa Cruz das Almas dos Enforcados, iglesia colonial con múltiples leyendas. Se trata de una capilla pequeña, con encanto y con mucha tradición en el barrio. En la parte de abajo se ubica una pequeña sala donde se colocan velas para pedir por las almas de los muertos.El lugar tiene una carga espiritual muy fuerte, y cerca de la zona se ubican muchas mujeres y hombres que leen el futuro en cartas, manos, o con el simple hecho de sentarse frente a ellos. Brasil parece un país lleno de misticismos, supersticiones, y leyendas.

Nos quedamos con ganas de volver en otra ocasión, será con motivo de algún mercado semanal,que parecen ser los domingos.

http://www.portal-bairro-liberdade.com.br/

Tradicionales farolas del barrio.

Restaurante japonés “al peso”

Teatro Oficina.

El color rojo, inunda el barrio.

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