Crónica del colaborador especial “Amable” del concierto de Lady Gaga en Barcelona.

Nuestro colaborador especial “Amable” se desplazó hace un par de fines de semana a la ciudad Condal, donde pudo disfrutar del épico concierto de la mítica diva Lady Gaga. No podíamos desperdiciar la ocasión, para pedirle que nos comentara qué le pareció, y cuales fueron sus impresiones de la velada. Aquí lo tenemos presentándonos, lo que parece haber sido, un espectáculo totalmente diferente.

A sabiendas de que va a ser imposible resumir en unas cuantas líneas la actuación de la neoyorquina, vamos a intentarlo, porque bien lo merece un show en toda regla como éste, dado que más que un concierto parece una actuación teatral, dividido en varios actos, que se corresponden con cada uno de los temas interpretados por esta joven de 26 años, que demuestra un desparpajo y una seguridad impropia de una mujer de su edad, pero claro, es que estamos ante lo que hace un tiempo vino a denominarse J.A.S.P ( joven, aunque sobradamente preparado), formada personal y musicalmente, que se traduce en una voz prodigiosa y por la capacidad de liderar un equipo técnico y musical como si hubiese nacido para ello, así se desprendió de sus propias palabras que manifestó en su actuación.
Así pues, nos encontramos ante una artista con una capacidad innata, inusual para su edad, que llega a ser insultante en ocasiones para el resto de los mortales, y que lidera, quizás, el mejor espectáculo del momento, con el permiso de la gran Madonna, por su originalidad y su versatilidad, y que, por supuesto, no deja indiferente a nadie.
Previo a su salida, tocó el turno de hacer de comparsa a la banda de The Darkness, teloneros elegidos no se sabe muy bien con que criterio para acompañar en la gira a la artista, ya que no encaja ni el estilo, ni el show que propone, ya que su estilo heavy metal rescatado de los 80´s pareció sonar un tanto ridículo, en cuanto a los falsetes continuos, como por los movimientos de guitarra exagerados, como por la indumentaria propuesta, quizás único punto en común con lo que estaba por venir; y así llegamos a la actuación principal:
Ya la propia forma de aparecer a escena fue premonitoria del show que le iba proseguir, ya que la cantante salió a lomos de un corcel negro, formando una cuadriga con sus bailarines y recorriendo el anillo, que formaba la pasarela, a modo de presentación al público asistente, y es que se presentaba la “princesa de su reino” y me explico, el reino quedaba representado por el castillo de grandes dimensiones, en que consistía el escenario, conformado por las diferentes dependencias abatibles… torres, escaleras, ventanas, pasadizos subterráneos, plataformas que hacían desaparecer del escenario a los interpretes y que se desplazaban a necesidad de la escena a representar, todo perfectamente orquestado con una cuidada preparación previa.

Para ir preparando el terreno al público con aquello que le iba a esperar en la noche, comenzó con una coreografía muy próxima al esperpento donde representó su propio parto, ya que salió a escena de un enorme útero de goma, si comparamos la dimensiones con las piernas abiertas enfundadas en medias negras de rejilla que lo custodiaba, vamos…toda una declaración de intenciones de lo que estaba por venir, y es que no se hizo esperar, ya que a continuación en lo que podíamos interpretar tratarse de un potro de tortura, uno de sus bailarines enfundado en látex, incluida máscara, le sometió a un provocativo cunilingüe, ayudada la escena por una sumisa totalmente entregada a la causa si atendemos a la posición de sus piernas en ángulo perfectamente abierto, vamos completamente “espatarrada”.

Como ya hemos avanzado, siguiendo la línea de interpretación de actos de la función teatral con cambio de atrezzo para cada ocasión, fueron varios los vestuarios sorprendentes que puso en escena, tras fulgurantes cambios, como el ya comentado sadomasoquista, derrochando buenas dosis de cuero y acero, utilizando de forma sibilina los cuerpos masculinos entrelazados de sus bailarines ungidos en dosis extremas de aceite, alcanzando, así, técnicas del mas puro bondage; como también apareció aupada en una tarima teledirigida, tapada ésta por un vestido blanco largo, dando la impresión que levitaba por el escenario a su antojo; por no olvidarnos, por su carácter cómico, recordando al film de Planet Terror, de las ametralladoras que a modo de pezones sobresalían del sujetador latex de la guerrera Gaga. Y reseñar el guiño que tuvo con la afición culé enfundándose la camiseta de la ciudad condal anfitriona para interpretar algún tema. Esperada por el público, fue, tras unos instantes, la salida a escenario en una capsula azul de la que emergió como un alienígena la artista, vamos… una amalgama de vestuarios histriónicos importante.

Parte importante del espectáculo fueron las técnicas y efectos luminosos desplegados, donde destacó un diamante con aristas de neón que se descolgaba intermitentemente del techo para emitir mensajes y donde quedaba inserto en el centro un holograma con cara femenina de lo que parecía ser el alter ego de la cantante. El manejo de tonalidades y focos por parte del equipo técnico fue fundamental para el desarrollo del show, para destacar y atraer la mirada del público a cada una de las partes del escenario en cada momento, como si de una obra de teatro se tratare.

Musicalmente hizo un repaso de sus dos discos The Fame Monster 2009 y Born this Way 2011, con los que con una rapidez y facilidad pasmosa se ha erigido como una estrella del panorama pop internacional equiparable a otros y otras artistas consagradas ya, como Madonna que tuvieron que realizar un recorrido mas extenso para ello. Sonaron temas de su primer disco como Just Dance, Paparazzi, Telephone, el aclamado Bad Romance, punto álgido del evento, Alejandro , así como el archiconocido Poker Face que hizo mover y saltar al público asistente; también tuvo tiempo para temas de su segundo disco como Judas, Born this Way, que da nombre al disco, You and I tintando de un toque country con pañuelo rojo arrojado por el público a la frente, Americano con una divertida coreografía escenificando la ceremonia de un matrimonio que acaba de forma trágica, y el Edge Of Glory, tras la reunadación después de la consabida pausa, una vez desapareció la banda del escenario, para acabar con el Marry the Night, que acabó de una manera insípida, único lunar negro que tuvo la actuación, bajo mi punto de vista, ya que ni es tema central, ni tiene la garra suficiente para acabar de modo triunfal el espectáculo.

1. Lady Gaga. Just Dance.

http://www.youtube.com/watch?v=2Abk1jAONjw

2. Lady Gaga. Paparazzi.

http://www.youtube.com/watch?v=d2smz_1L2_0

3. Lady Gaga. Telephone.

http://www.youtube.com/watch?v=oWJxJRfgthU

4. Lady Gaga. Bad Romance.

http://www.youtube.com/watch?v=qrO4YZeyl0I

5. Lady Gaga. Alejandro.

http://www.youtube.com/watch?v=Z-ZUuHXgQ8k

6. Lady Gaga. Poker Face.

http://www.youtube.com/watch?v=hY-vXcmpZIw

7. Lady Gaga. Judas.

http://www.youtube.com/watch?v=wagn8Wrmzuc

8. Lady Gaga. Born this way.

http://www.youtube.com/watch?v=XTWoTR2a7JM

9. Lady Gaga. You and I.

http://www.youtube.com/watch?v=X9YMU0WeBwU

10. Lady Gaga. Edge of glory.

http://www.youtube.com/watch?v=QeWBS0JBNzQ

El “ambiente” que se respiraba en el Palau Sant Jordi, forma parte de la originalidad del evento y es por todos sabido el público gay que atrae la artista, fiel defensora de la libertad en todos sus aspectos y más de la sexual con su eslogan “open mind”, así lo demostró en uno de sus speech que se marcó en escenario, donde la palabra freedom resonó en mas de una ocasión por todo el recinto; no en vano entre el público había una marcada estética muy próxima a la androginia, que quedaba acompañada por atrezzos como pelucas, manguitos, mallas y maquillajes que conseguían el efecto pretendido de llegar a lo estrambótico en una carrera por llamar mas la atención. Momento singular se vivió cuando escenario y graderío quedo iluminado por entero con los colores de la bandera gay, quedando impregnado, teñido de ese halo de libertad sexual tan defendido y pretendido por la cantante.

Es de destacar la versatilidad de la artista, ya que también tuvo tiempo para momentos “tiernos” durante el concierto, para conectar y demostrar que es una persona agradecida con su público, con quien le ha llevado hasta aquí, y que por eso se debe a él y que todavía recuerda sus duros e inciertos comienzos cuando apenas llenaba salas de unos cientos de personas, como bien dijo y que de esta manera demuestra que es una persona excéntrica, sí, pero con los pies en el suelo; así con los diferentes speech que se marcó, aunque todos en inglés, disculpándose en numerosas ocasiones por no hablar español, pero donde demuestra su sobrada formación, manejándose de manera correcta con los discursos, tuvo hasta tiempo para ironizar sobre la necesidad de completar el concierto para modelar la tan hablada, últimamente, figura, a lo cual contribuyó, sin duda, las dos vueltas que dio al escenario, terminando el esprint hincando las rodillas cuan si de un jugador de fútbol celebrando un gol se tratase. Momento íntimo y personal constituyó su interpretación al piano, incorporado éste, de manera sorprendente a una motocicleta, que estuvo a punto de caer, ésta, al foso en una de las vueltas que dio al escenario; así como en el momento final donde concedió la posibilidad de compartir escenario con ella a dos fans que subieron al escenario para, seguro, cumplir uno de sus sueños más deseados.

Siempre se pone en duda de si hay uso de playback, de si los músicos, como guitarristas, batería, en este caso, introducidos en las dependencias del castillo, casi inapreciables para el ojo del público, lo cual podría levantar mayores suspicacias, lo cierto es que hay que asumir el hecho de lo difícil que tiene que ser modular la voz a la vez que está ejecutando una coreografía donde ya por el hecho de la indumentaria que incorpora y desplazamientos proyectados queda condicionado. Lo que es indudable es cuando el momento lo requiere tiene a su disposición una calidad de voz, un chorro… y derrocha una garra que no envidia el talento innato de otras divas.

También hay que destacar la comunión con el público que pretende obtener Lady Gaga y para ello diseñó para su gira un plan en el que creó, ad hoc, una parte de escenario rodeado por la pasarela donde únicamente tendría acceso las primeras 300 personas que llegasen al recinto, ello explica las acampadas a la intemperie de mas de 10 días que soportaron los más fervientes fans de la cantante a las puertas y la cantidad de regalos que le lanzaron constantemente al pie del escenario, y que no paraban de cesar, de los que recogió uno en especial, una caja que contenía un sujetador que no tardó en ponerse la artista, haciendo el cambio en público, como el que está solo en la habitación de su casa.

No cabe duda que por todas las razones expuestas, por el ritmo vertiginoso, la fuerza, la garra, las coreografías de bailarines incesantes, te absorbe en una espiral en la que hace salir con la sensación de que es un show único en su especie.

El colaborador Amable del Blog Dormir, comer y beber desde Barcelona.

Momento del concierto de Lady Gaga en el Palau Sant Jordi.

Palau Sant Jordi en Technicolor.

El Palau Sant Jordi vibrando con Lady Gaga.

Castillo donde mora la princesa Gaga

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